Mucha gente sabe que el origen de la baraja española y francesa, que se utiliza para toda clase de suertes de juego desde el mus hasta el bridge, tiene como inmediato precedente el mazo de cartas del TAROT. Pero lo que resulta oscuro para los eruditos del tema es el remoto origen de esta última.

De este modo nos es desgraciadamente imposible dilucidar si esa gama de dibujos alegóricos nace realmente con tinos índicos, por necesidad de crear un juego de azar, o si al contrario parte en su esencia un fundamento esotérico como es el de adivinación.

Muchos teóricos ocultistas se inclinan lógicamente, por esta última hipótesis. Eliphas Levi, un esoterista contemporáneo (Alfonso Luis Constant) piensa que los naipes de Tarot constituían en principio un alfabeto sagrado y hermético que se remontaría a la época de Enoch, primogénito de Caín. Esta interpretación carecería hoy de valor histórico, puesto que los estudios bíblicos modernos demuestran la falta de historicidad de gran parte de los personajes del Génesis.

 

Nuestros temores, nuestras fobias, nuestros deseos trascendentes, todas las pasiones e instintos salvajes pueden ser estimulados de algún modo por medio de ese segundo sistema de señales que es la palabra. Pero también el símbolo gráfico puede disparar un complica

Historia del Tarot