VELAS AMARILLAS

El color amarillo es el color de Mercurio, el mensajero de los dioses. Simboliza el poder de la mente, la alegría, la calidez, la fuerza y el gozo. Se acostumbra encender velas amarillas cuando se quiere emprender un viaje o una nueva empresa.
Se identifica a las velas amarillas con la devoción, el misticismo y la religiosidad. También con los intercambios comerciales, la lógica, el orden y el razonamiento. Contribuyen a cultivar nuestro intelecto. También nos ayudan a obtener triunfos personales, atraen legados, herencias y favorecen asuntos de dirección y gerencia de empresas.
Al encender velas amarillas nos protegemos de enfermedades de la columna vertebral, el corazón y las secreciones biliares. Inciden en la autoestima de las personas. Protegen su sistema nervioso. Las velas amarillas se relacionan con la comunicación, la cotidianeidad y la dispersión. Ayudan en la búsqueda de la iluminación espiritual y ponen una barrera al egoísmo de las personas. Nos llevan al entretenimiento y a la diversión.
La rosa amarilla es la que mejor combina con la vela amarilla. También puede recurrirse a la amapola amarilla. Se las puede utilizar a cualquier hora del día, aunque favorece más encenderlas al mediodía. El metal que puede combinarse con estas velas es el mercurio, su número es el cuatro y su perfume el sándalo. La piedra que le corresponde es la ágata. Su planta es la valeriana.
Las velas amarillas son utilizadas en rituales que quieren reforzar la atracción entre personas, así como fomentar la confianza entre amigos. Estas velas también tienen gran incidencia en la autoestima de las personas, se las puede usar para reforzar la confianza de cada uno en sus propias capacidades.
 

 

 

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