VELAS BLANCAS

 

Las velas blancas se identifican con la verdad, la pureza y la paz. También con la limpieza, la protección y la modestia. Son símbolo de transparencia y de fe. Las velas blancas nos ayudan a canalizar nuestra energía espiritual de manera benéfica. Nos ayudan también a hacer realidad nuestros deseos y realizarnos como personas. Ellas conducen por el buen camino nuestro amor y refuerzan nuestra honestidad. También puedes utilizarlas para limpiar tu aura, para que exista la armonía en tu campo energético y para que tus energías positivas fluyan adecuadamente. El color blanco es utilizado en rituales de adivinación, exorcismos, ejercicios de clarividencia y en general para reforzar la espiritualidad de las personas. De todas maneras, la vela blanca sirve para realizar casi todos los trabajos de magia, por lo que se le denomina la vela “neutra”.
Las velas blancas potencian nuestra devoción y nos hacen más humildes. Cultivan la intuición de las personas y ayudan a fortalecer los lazos familiares. Para acompañar a las velas blancas se recomiendan dos flores: el nenúfar y la rosa blanca. Es conveniente encenderlas por la mañana. El metal que le corresponde es la plata y su número es el dos. El incienso de lilas o violetas las ayuda a actuar de manera apropiada. Dos piedras las favorecen: la aguamarina y la perla. Su planeta la Tierra. Al encenderlas protegemos nuestros órganos reproductores.

 

 

VOLVER