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Las velas grises simbolizan el triunfo del bien
sobre el mal, aunque algunos las relacionan con problemas de la debilidad
de la fe. Se las identifica con la edad, la madurez y la sabiduría.
Al ser una combinación de blanco y negro, representan la superación
y la minimización del mal.
Ayudan a desarrollar nuestras capacidades de estudio e investigación.
Son, por lo tanto, punto de partida de rebeldías y originalidad.
Contribuyen a fortalecer los nervios y a equilibrar nuestras relaciones
con los demás. Protegen a nuestro cuerpo de enfermedades relacionadas
con los ojos, los oídos y la piel, lo mismo que de desarreglos
mentales. Nos llevan a la felicidad a través del conocimiento y
los descubrimientos, y cultivan nuestros amores al aportarles entendimiento
y comprensión.
Las velas grises son utilizadas en rituales que pretenden neutralizar
energías negativas. La flor que las puede acompañar es la
del pino. Es conveniente encenderlas al amanecer. Su metal es el acero
y su número el cinco. El incienso que hay que utilizar es también
el de la flor del pino. Su piedra es la ágata. El planeta que las
rige es Marte. |