VELAS ROSAS

 

El color rosado es el color de Venus, y por lo tanto, determina a nuestra suerte en lo relacionado con asuntos sociales, las amistades y el matrimonio. Simboliza la belleza y la esperanza.
Las velas rosadas nos ayudan a triunfar en nuestros amores y favorecen la expansión de nuestros sentimientos. Traen armonía, equilibrio y nos conducen a cultivar nuestra ternura y nuestros cariños. Contribuyen a que llevemos una vida sana y frena la violencia.
El color rosa lo identifica con el amor, el arte, la sensibilidad y la feminidad. También con el apasionamiento, el sentido del sacrificio, la sensibilidad y la emotividad.
Las velas rosadas nos pueden dar de igual manera suerte en nuestros negocios, en nuestros proyectos políticos, en nuestros amores o en nuestras creaciones artísticas. Fortalecen nuestras vísceras, protegen nuestros pies y nos hacen fuertes frente al vicio y las dependencias. Al encender las velas rosadas tendemos a cuidar y a proteger a los demás.
Las velas rosadas son utilizadas en rituales que quieren favorecer la amistad y en general las relaciones en las que no importa la atracción sexual. Para acompañarlas se recomiendan la rosa y la lila. Es conveniente encenderlas a partir de las cuatro de la tarde. Su metal es el cobre y su número el seis. La piedra que le corresponde es la esmeralda. Su planta es el berro, pues es un afrodisíaco que nos ayuda a disfrutar la sensualidad de manera plena.
El planeta que los rige es Venus cuya fuerza magnética atrae y contribuye a fortalecer los vínculos de unión. Al encenderlas, protegemos nuestro organismo de infecciones varias, tanto de la piel como de los órganos sexuales. Ayudan, además, a devolver conflictos psicológicos.

 

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